miércoles, 11 de julio de 2012
Historia de un suicidio.
Bueno...Antes que nada, me voy a presentar...
Me llamo Akira y tengo 15 años.
Me gustaría contarte mi historia, lo que me paso...
Yo siempre fui una persona sociable.
Tenía muchos amigos y siempre solíamos quedar y salir por ahí de fiesta...
Una tarde de verano, decidimos quedar para ir a un bar y ver a unos amigos que no veíamos hace tiempo...
Ellos trajeron alcohol, mucho alcohol y bebimos hasta no poder más...
Entre toda la gente que había...estaba aquella chica que siempre me había gustado...Elena.
No podía parar de mirarla y quería decirle "Hola", pero no tenía valor...
Cuando paso un buen rato, me armé de valor y me dirigí hacia ella para poder decirle todo lo que sentía...
Pero cuando iba llegando...ella estaba en los brazos de otro.
Se me vino todo abajo...
Me di media vuelta y, sin poder evitarlo,eché a correr...
Me fui a beber un poco más apartado...
Tenia una botella de vodka media vacía en mis manos, ya no era consciente de mis acciones...
Me senté en el suelo,dejando caer la botella de vodka, apoyé la espalda contra la pared y hundiendo la cara en mis manos, comencé a llorar...
Una amiga, a lo lejos, me vio y vino a consolarme.
Estuvimos hablando mucho tiempo e intento hacerme sonreír.
Hizo varios comentarios en los que se reía del chico que estaba con Elena, para intentar hacerme reír...
Al cabo de un rato, se me paso un poco la tristeza y me volví a incorporar al grupo de gente, evitando mirar al lugar donde estaba Elena.
A causa del efecto del alcohol, entre risa y risa, se me escaparon algunos comentarios que hizo mi amiga sobre el chico que estaba con Elena y la gente me miró mal.
Yo me excuse, diciendo que no fui yo quién dijo todo ello, que me los había dicho mi amiga...Pero ella, se aprovecho de mi estado y dijo que eran cosas mías, que ella no tenia nada que ver en todo esto y me gané la enemistad de todos los que estaban allí presente...
Mis mejores amigos me ignoraron, me criticaron y todos me apartaron.
No sabia que hacer... me habían dejado solo.
Volví a casa solo, nadie me quiso acompañar, es más, se alegron al ver que yo me marchaba.
Me dormí e intenté pensar que no había sido nada, pero al día siguiente, llamé a mi mejor amigo para poder hablar con él y su respuesta fue "Yo no tengo nada que hablar contigo."
Y así, toda la gente, me dio la espalda y yo, me quedé completamente solo.
Cada día me deprimía más y más...y al cabo de un mes...no pude aguantar más...estaba harto de llorar, no tenía ya nada que hacer...Así que tome la decisión más cobarde de mi vida.
Me dirigí a la terraza del edificio donde vivía y me subí al bordillo mientras mis ultimas lagrimas caían por mis mejillas.
Al ver que se acercaba un coche, salté encima de él y lo ultimo que recuerdo, fue el momento en el que el chico de la ambulancia dijo "lo hemos perdido".
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