sábado, 11 de febrero de 2023
Un poco de información que nadie pidió.
Siempre ha habido cosas que según a quién, he querido ocultar. Pero al final uno llega a un punto en el que se da cuenta de que no sirve de nada ocultar nada. También es verdad que no es bueno contarlo todo, hay cosas que uno debería callarse.
Pero también hay ocasiones en las que va bien contar lo que sientes, lo que te pasa y pedir por favor que no te vuelvan a preguntar, que no esperas que nadie sienta lástima por ti, que no se preocupen, como es este caso.
Llevo sufriendo una depresión de mierda desde hace más de 10 años, una mochila de mierda que seguro muchos lleváis y no decís ni mu, que es como me sentía yo. Preferís callar para evitar preguntas, evitar comentarios y evitar que la gente sienta pena por ti. Pero…
¿Por qué coño hay que callarse? Hay que empezar a normalizar el no estar bien, a normalizar que no tengamos buenos días siempre y es así, una mierda enorme, pero es así como tenemos que vivir cada puto día.
A veces me paso el día sonriendo, diciendo que estoy bien aunque no sea verdad, pero siempre es más cómodo decir que estás bien a dar explicaciones de por qué te sientes una mierda. Lo peor de todo, es que tengo una familia que te cagas, que más de alguna persona desearía tener, unos amigos que no puedo decir nada malo de ellos y un novio que tiene la mayor paciencia del mundo y me tiene loquito, pero aún así, no puedo evitar que día a día me sienta una mierda, a veces sienta que no tiene sentido nada, que para qué me esfuerzo, que no merece la pena.
Algunos dirán “Hay gente que lo está pasando peor” o “No es para tanto”, pero es que sinceramente, me importa un carajo lo que digan, porque no saben cómo coño me siento yo por dentro. Me siento un farsante, un inútil, un desgraciado.
Muchas veces no quiero salir porque me da ansiedad el pensar en tener que salir, socializar, pero no me queda de otra y me fuerzo a mi mismo a salir, porque a veces prefiero pasar ese poco de ansiedad social a quedarme en casa solo con mis propios pensamientos, son lo peor que hay.
Las pastillas no ayudan para nada, el médico me cambia las pastillas de la depresión porque las que tomaba no me hacían nada, a ver qué tal van las nuevas. No puedo permitirme un puto psicólogo porque valen un ojo de la cara. Es que es para flipar. La verdad es que se te quitan las ganas de todo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario