domingo, 26 de febrero de 2023

Volar...

Anoche soñé que volaba… Es más, casi siempre que sueño que tengo un poder, es el de volar. Creo que mi cuerpo pide a gritos ese tipo de libertad de volar hasta donde aguante mi cuerpo, de llegar hasta las nubes y visualizar todo lo que hay bajo mis pies. Quizás es una metáfora de querer escapar de mi mismo, de no tener que pensar más que en volar. Es raro, porque anoche por fin podía volar como se debe, no como antes que siempre que soñaba que volaba, era a ras del suelo, con dificultad de alzar vuelo. Ese tipo de sueño más que placentero era angustioso. Pero no, anoche fue bastante placentero, fui capaz de alzar vuelo hasta donde mi cuerpo quería, de poder ir a una velocidad vertiginosa. ¿Será raro que con esta edad siga soñando esto? No creo que llegue a madurar del todo, pero tampoco quiero ser un puto niñato toda la vida. Creo que con el tiempo pasaré de ser un niñato a un viejo cascarrabias, un mártir para quién me acompañe. Espero estar equivocado. Siento que cada vez estoy más perdido, que no tengo un punto de apoyo dentro de mí, que cada cosa que quiero hacer me auto saboteo. Debería estar acostumbrado, pero no, no hay manera. No tengo forma de expresar esa alegría que tenía en el sueño, esa alegría de poder volar, de viajar sin miedo. Era consciente que no me iba a estrellar ni a perder altura, podía esquivar edificios a gran velocidad y llegar hasta donde quisiera. Cuando me iba a despertar, no quería, estaba deseando agarrarme al sueño y seguir ahí por siempre. Ojalá poder volar…

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